“Hilvanar latidos”, otra puntada

Hace poco posteé unas palabras que me parecieron brillantes, por lúcidas y bellas, de Hugo Mujica:

Las historias sólo acontecen a quienes son capaces de narrarlas.

Darles forma, hilvanar latidos

   Atar y desatar

La mayoría de las veces que posteo, ya sea una imagen, un poema o una frase, prefiero la alusión, dejar al ocasional lector la invitación a pensar o profundizar, o investigar o googlear libremente, libre mente y corazón, acerca del tema o el autor. Supongo que la intención es despertar en otro un camino posible y diferente, que parta desde el lugar al cual llegué con esa cita, poema o imagen.

Sin embargo, hoy tengo ganas de escribir sobre estas palabras de Hugo Mujica, poeta, filósofo y místico. Y sí, los invito a leerlo y a saber de él. Baste por ejemplo decir que hizo voto de silencio durante siete años. Y puede uno tener diferentes opiniones al respecto, pero vamos, que hay que tener agallas para mantenerlo. Mujica sabe cómo hacer poesía con la filosofía, o al revés.  Por eso valoro sus palabras, y más aún después de su “volver a hablar”.

Creo en la Psicología Sistémica y en el Psicoanálisis. Ésto parece escandalizar o por lo menos provocar rápidos rechazos en algunos  freudianos , sistémicos y lacanistas. Me desentiendo de ese supuesto  problema. No me interesa mantener una posición fija por el sólo hecho de ser leal a un paradigma, en épocas en que el paradigma es la transdisciplina. Prefiero apelar a lo mejor de ambas corrientes en el caso por caso.

Creo también en la necesidad de la sensibilidad y del arte en la psicología, desde cualquier corriente o escuela. Tanto en la praxis como en la elaboración teórica. Por eso pretendo aprender también de poetas, pintores y músicos.

Hilvanar – latidos. Es fuerte la imagen. La voluntad por un lado y lo Real por el otro, unidos por el encadenamiento significante.

Hilvanar  latidos. Merece una pintura, es tan gráfica.

Imaginemos dar puntadas con la voz buscando unir aquello entrañable que es inaccesible salvo por la percepción auditiva o táctil. Hilvanar entre lo pulsátil. Hilván sobre el silencio entre cada pulso.

Nos dedicamos a hilvanar, ser capaces de narrar, entramar, para poder contener el desborde de lo Real. Creo que ese entramado, es otra forma de hablar del concepto de fantasma de Lacan. Hilvanar latidos, entonces, es otra manera de decir “tratar lo Real por lo Simbólico”. Mujica lo dice sintética y bellamente. Bella mente, bello corazón.

Hilvanar latidos, destino de la pulsión, desplazamiento, metonimia, danza familiar, patologías de la comunicación… Cuántos conceptos aluden a estas dos palabras.

Además: ser capaz de narrar. No hay historia si no. Hay otra cosa: Otro que nos narra, novela del neurótico, delirio, mandatos, psicosomatosis, pero no historia. O, en todo caso, otra historia, vicaria, escondedora, encubridora como ciertas verdades.

Historia entonces como trama. Sí. Está en el lenguaje coloquial.

Y trama como hilado.

Y trama como agujeros.

Dicen los físicos que el espacio subatómico es tan importante como la materia. Hay más vacío que materia en la mesa que sostiene la notebook en la que escribo.

Vacío. El budismo lo dijo antes, por supuesto.

Volviendo a la trama. ¿Se traman hebras de historias o silencios?

¿Qué se cuela por esos silencios? Por esa famosa hiancia. El lapsus, lo que cojea.  Porque se puede comenzar a ver el nudo borromeo, así sea de un modo más básico o simple, con esta metáfora también. Una metáfora más espacial y sensitiva que geométrica e intelectiva.

Imagino una trama como hilos entrecruzados, a veces como un tejido de telar, otras como un tejido a mano, con bucles (desconozco del tema, pero hay puntos que van y vienen en esos tejidos). Y otras veces, tejidos industriales, parejos y uniformes, homogéneos, comprados y adoptados por adaptación.

Imagino el espacio entre los hilados como el inconsciente de la articulación significante, del primer Lacan, del retorno a Freud, de “Función y campo de la palabra…. El inconsciente del discurso del Otro, transferencial. Inconsciente como historia-hystoria.

Intersticios (hiancia) de un entramado que encubre el inconsciente real (el que postula en “Prefacio a la edición inglesa del Seminario 11”, que escribe paralelamente a su seminario “El Sinthome”, en 1976. Dice cosas muy poco lacanistas en estas dos obras. Son enfoques lacanianos, pero no lacanistas, no de los devotos creyentes. Recomiendo el Prefacio, es todo un giro. Lo aborda con tanta claridad Jaques-Alain Miller en “El ultimísimo Lacan”).

Porque así como a escala subatómica el vacío está bordeado por una danza de partículas subatómicas (electrones, por ejemplo), y por eso el vacío también sostiene, podemos suponer en el sujeto una trama imaginaria y simbólica que bordea lo Real puro e inaccesible.

Vamos un poco más a fondo: imaginemos la trama como construcción fantasmática. Entonces ¿hay no dicho que también es fantasma? (después de todo, Miller alude al fantasma como “pequeña trama que se rodea de silencio”). ¿Cuánto de síntoma hay en lo fantasmático, y cuánto de narrativo en lo sintomático? Fantasma como centro y como trama encubridora. Síntoma como encadenamiento de significantes y como eslabones de vacío… (¿También por eso Lacan abandona la dicotomía síntoma-fantasma con el sinthome?)

Y en ese entramado se contiene lo Real. Y también se cuela, apenas. Gracias a dios… tanto por el “se cuela” como por el “apenas”. Afortunadamente lo imaginario y lo simbólico no lo anudan absolutamente todo, y por eso siempre hay un resto de goce, que en tanto resto es vital, es separación, objeto a, etc., pero en tanto trama deshecha, es psicosis.

Y también  se cuela el amor, que a veces como deseo escapa al anudamiento a la ley.

Me gustaría tanto que además de tecnicismos se dijera: “Tengo un paciente que está aprendiendo a hilvanar latidos con más libertad”, o: “Esta familia está aprendiendo a tejer mejor su sistema, a desatar y atar de otra manera

¿Qué se hilvana, qué se ata y desata en transferencia?

¿Cómo se hilvanan latidos en un sistema familiar?

¿Qué se ata y desata en una retroalimentación recursiva?

¿Cómo se hilvanan latidos en la obsesión, en la histeria, en la paranoia, en la perversión, en las patologías de la pulsionalidad?

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Acerca de BitPsi - Francisco Arturi

Mensajes: francisco.arturi@gmail.com
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4 respuestas a “Hilvanar latidos”, otra puntada

  1. Leyla dijo:

    hilvanar latidos.. me gusto

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  2. Veronica dijo:

    Desconozco cánones y estándares para estas ocasiones. Sin más lo suelto: te nominé a dos Premios, Sisterhood WordPress Blogs y WordPress Family. (Y no es casual, claro, la entrada que elegí para avisarte la noticia.)

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    • bitpsi dijo:

      Mucha sgracias Verónica…! Hace unos días me nominaron también con otro premio. me gusta que lo que publico le guste a la comunidad bloggera. Aprecio tu nominación y particularmente que hayas elegido esta entrada. Que sigas bien.
      Francisco

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  3. Reblogueó esto en concienciaenelartey comentado:
    la trama, donde la protagonista es la línea y su trayectoria… considerada desde la psicología… nudos, hilvanes, desates y demás yerbas femeninas…

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